CÓMO INFLUYEN LOS ESTILOS EDUCATIVOS
FAMILIARES EN EL FRACASO ESCOLAR
Mar
López Sotelo
Conferencia IES A
Pinguela
22 de octubre de 2013
RESUMEN
Los estilos
educativos familiares son las pautas y estrategias educativas que los padres
emplean en las interacciones con sus hijos. Estas pautas tienen como meta
principal conseguir la socialización emocional y conductual de sus hijos y
además dichas prácticas tienen grandes consecuencias sobre el desarrollo
psicosocial de las personas.
Los modelos actuales
(Herranz y Sierra 2002) explican los estilos educativos en el contexto familiar
como:
1.
Las relaciones padre-hijo son bidireccionales,
de forma que la elección de un estilo educativo también está influido por
características propias del hijo y su respuesta al mismo.
2.
Factores como la historia de vida de los padres,
su representación acerca de cuál debe ser su rol como educador, sus creencias
sobre el desarrollo y sus expectativas sobre los hijos, tienen gran importancia
a la hora de elegir una estrategia educativa u otra.
3.
Los estilos educativos utilizados por los padres
son tendencias que pueden modificarse entre sus miembros, dependiendo de las
circunstancias, los contextos, el objetivo de la interacción, etc., pero, sin
embargo, suelen constituir formas de comportamientos consistentes.
Dicho esto, es fundamental evaluar si las condiciones de interacción y
establecimiento de vínculos familiares son adecuados para el desarrollo del
hijo, puesto que, además del ámbito familiar, el hijo se mueve en otros ámbitos
educativos como la escuela y los juegos con sus iguales que también suponen una
importante influencia en las relaciones familiares y sociales.
Las primeras interacciones familiares tienen importancia porque son la
base a partir de la cual se van a desarrollar muchas capacidades y logros
posteriores, que se van a ver reflejados posteriormente en el ámbito
escolar. En ocasiones, una interacción
adecuada puede compensar otras desventajas, como la discapacidad o dificultades
en el aprendizaje y potenciar el desarrollo vital de la persona, pudiendo dicho
desarrollo alcanzar niveles normales.
Esto no quiere decir que las personas que no disfruten de unas interacciones
sincronizadas y satisfactorias vayan a sufrir graves secuelas a lo largo de
toda la vida, pero sí estarán más predispuestas
a sufrir fracaso escolar y como consecuencia de ello estarán en riesgo
de exclusión social.
Para evitar llegar a estos extremos, es preciso sincronizar los estilos
educativos familiares con los estilos de aprendizaje de sus hijos, de igual
forma que se les exige a los docentes que hagan adaptaciones curriculares
cuando sus alumnos tienen alguna dificultad en el aprendizaje. Las experiencias
posteriores podrán modificar o compensar el desarrollo normal, tanto para los que han tenido experiencias
positivas, como de los que han tenido experiencias negativas durante las
diferentes etapas de su vida.
La sincronización inadecuada de los estilos educativos familiares con
los estilos de aprendizaje de sus hijos puede suponer un fracaso en las
relaciones familiares y derivar a un fracaso también en el ámbito escolar. Por
ello es preciso hacer un estudio detallado del estilo educativo familiar para
evaluar si se corresponde con el estilo
de aprendizaje de sus hijos y modificar los aspectos que sean necesarios
para obtener un correcto desarrollo
educativo.
Palabras clave: Estilos educativos familiares, estilos de aprendizaje,
educación social y fracaso escolar.
FUNDAMENTACIÓN
TEÓRICA
1. ESTILOS
EDUCATIVOS FAMILIARES
La familia es
primer ámbito donde se producen las relaciones sociales y se forman los
vínculos emocionales, conceptos estos muy importantes para el adecuado desarrollo psicosocial de
las personas. La calidad de dichas relaciones y de los vínculos generados en el
entorno familiar, marcarán el progreso psicológico, social y emocional de las
personas de ahí la gran transcendencia de este concepto. Los padres desarrollan
una serie de estrategias educativas y socializadoras a la hora de relacionarse
y vincularse con sus hijos denominadas “Estilos educativos” cuya función es la
de socializar emocional y conductualmente a sus hijos.
Los modelos actuales
(Herranz y Sierra 2002) explican los estilos educativos en el contexto familiar
como:
1.
Las relaciones padre-hijo son bidireccionales,
de forma que la elección de un estilo educativo también está influido por
características propias del hijo y su respuesta al mismo.
2.
Factores como la historia de vida de los padres,
su representación acerca de cuál debe ser su rol como educador, sus creencias
sobre el desarrollo y sus expectativas sobre los hijos, tienen gran importancia
a la hora de elegir una estrategia educativa u otra.
3.
Los estilos educativos utilizados por los padres
son tendencias que pueden modificarse entre sus miembros, dependiendo de las
circunstancias, los contextos, el objetivo de la interacción, etc., pero, sin
embargo, suelen constituir formas de comportamientos consistentes.
Las
investigaciones actuales se basan en los estilos educativos identificados por
Baurmrind, MacCoby y Martín. La observación por parte de estos autores de las
interacciones que se producían entre padres e hijos llevó a la clasificación en
varias categorías y dentro de un
continuo:
1.
CONTROL/
EXIGENCIA: como en grado de presión que hacen los padres sobre sus hijos
para que cumplan con sus normas educativas.
2.
RECEPTIVIDAD/ AFECTO: es el grado de
sensibilidad y capacidad de los padres para tener en cuenta y responder a las
demandas de sus hijos.
ESTILO
EDUCATIVO ASERTIVO: dentro de este estilo educativo los padres tienen una
visión de su hijo como un sujeto activo en el proceso de socialización y
desarrollo, ocupando un puesto muy relevante el afecto y las emociones.
Para el
cumplimiento de las normas los padres establecen cierta jerarquía, fomentando
el razonamiento y el diálogo, sobre todo en aquellas que consideran
imprescindibles para el adecuado desarrollo psicosocial de su hijo, fomentando
este estilo un acercamiento racional y de respeto en sus interacciones.
Este estilo
promueve una progresiva independencia y responsabilidad en los hijos debido a
su continua capacidad de razonamiento, propiciando el aprendizaje y a ponerse en lugar del otro, fomentando un
desarrollo moral importante para su propia autonomía.
Los hijos que
se educan, desde niños, bajo este estilo muestran un alto autoconcepto y
autoestima, alta capacidad de relacionarse e interaccionar con los demás y una mayor madurez emocional. Cuando un hijo
es educado bajo este estilo al llegar a la adolescencia suelen ser más autónomos y presentan menos
problemas emocionales y de conducta y esto es debido a los padres asertivos van
retirando su control a medida que los hijos van demandando más autonomía, pero
siguen apoyándolos, propiciando así la competencia de sus hijos y también su buen desarrollo.
Niños con
padres estilo Asertivo:
• Tienen
sentido de responsabilidad
• Son
tolerantes
• Tienen buen
nivel de autoestima
• Son seguros
• Saben
enfrentar dificultades
• Respetan las
normas
• Saben tomar
decisiones
• Tienen
sentido de la crítica constructiva
• Pueden
orientar un proyecto de vida
• Establecen
buenas relaciones con los demás
ESTILO AUTORITARIO:
se da cuando los padres exigen el estricto cumplimiento de sus normas y se consideran
garantes de dicho cumplimiento, siendo este una demostración de respeto. Los
hijos no son sujeto activos, no pueden razonar ni pensar sobre las normas, ya
que estas están fuera de toda crítica, su opinión no cuenta ya que estos padres
suelen considerar a sus hijos poco capacitados y experimentados. Son padres
poco afectuosos y fomentan la dependencia y la incapacidad de razonamiento y de
crítica de sus hijos. Este modelo no
resulta muy adecuado para el aprendizaje de capacidades de relación y
consideración del otro (Herranz y Sierra, 2002, pp. 132).
Los hijos
educados bajo este estilo muestran pautas de comportamiento ansioso y hostil,
alto nivel de frustración, inseguros, introvertidos y un nivel bajo de
autoestima. Los hijos adolescentes educados con el estilo autoritario suelen
terminar revelándose y desafiando la autoridad paterna.
Niños con
padres estilo autoritario pueden presentar los siguientes rasgos:
• Baja
autoestima
• Agresivos
• Obedientes y
sumisos en presencia de los padres.
• Rebeldes e
irresponsables en ausencia de los padres.
• Actitud de
engaño
• Tendencia a
sentirse culpables y deprimidos
• Tienen pocas
habilidades sociales
ESTILO
EDUCATIVO PERMISIVO: Los padres que educan bajo este estilo tienen una visión
afectiva de las relaciones paterno-filiales. Estos padres se muestran cariñosos
y atentos pero se sienten poco responsables sobre ellos bajo la creencia de que
sus hijos deben desarrollarse por ellos mismos. Consideran que el cumplimiento
de las normas no es lo más importante y eluden interferir en su desarrollo.
Además no les gusta mostrarse impacientes ante sus hijos, con un nivel bajo de
exigencia, no promoviendo así su autonomía, siendo el control de los padres muy
escaso. Como consecuencia de dicha educación los hijos llegan a tomar
decisiones que no les competen o que todavía no están preparados para ello,
presentando comportamientos inmaduros y un control de sus impulso muy precario,
con un bajo nivel de competencia y suelen ser inmaduros, demandantes, escasa
capacidad de concentración y esfuerzo.
Este estilo es
el más dañino para el hijo adolescente, ya que sus padres no imponen límites,
no se preocupan por sus intereses. El hijo suele tener la sensación de que a
sus padres no le importan. Dichas situaciones pueden causar trastornos como
depresión, problemas conductuales o emocionales y fracaso escolar.
Niños con padres estilo permisivo suelen ser:
• Inmaduros
• Poco
persistentes en sus tareas.
•
Desorientados por no poseer normas ni modelos referenciales.
• Inseguros
•
Inconsistentes
• Con baja
tolerancia a la frustración
• Con poca
confianza en sí mismos.
• Presentan
bajo rendimiento escolar pues no se esfuerzan mayormente en sus tareas.
ESTILO
EDUCATIVO SOBREPROTECTOR:
Este estilo lo aplican aquellos
padres que pretenden evitar toda dificultad o posibles problemas a sus hijos,
les brindan ayuda en todo, llegando incluso hacer las cosas por ellos. Ponen
pocas normas o no las aplican ya que consideran que sus hijos no están
preparados para asumirlas, les conceden todos los deseos. Los padres
sobreprotectores justifican todos los errores de sus hijos o tienden a culpar a
otros, por ejemplo a los amigos, profesores.
Los
sobreprotectores no dejan que sus hijos corran riesgos y ven peligros donde no
los hay. Con su conducta, estos padres privan a sus hijos de ricos aprendizajes
para la vida. Este estilo educativo
suele ser propio de los padres con algún
hijo con alguna dificultad.
Niños con
padres estilo sobreprotector, se caracterizan por:
• Presentan
conductas egoístas
• Son
dependientes
• Tienen
escaso autocontrol
• Tiene baja
autoestima por la falta de oportunidades para poner a prueba sus
competencias personales.
• Inseguros
• Baja
tolerancia a la frustración
• Utilizan el
chantaje emocional para conseguir lo que quieren
• No están
acostumbrados a enfrentarse a dificultades.
• Les cuesta
asumir responsabilidades.
• Presentan
retrasos en el aprendizaje de habilidades sociales y autocuidado.
• Presentan
temor a la autonomía.
• Tienen poca
iniciativa, espera siempre instrucciones
• Presentan
ansiedad por no poder actuar autónomamente frente a situaciones complejas.
• Son tímidos
y tienden a ser solitarios
EL APOYO QUE
PUEDAN DAR LOS PADRES ES EL FACTOR CLAVE QUE HACE QUE LOS HIJOS SE SIENTAN
VALORADOS, TENGAN ASPIRACIONES Y CONSIGAN ÉXITOS, Y EN DEFINITIVA SEAN MÁS
AUTONOMOS
2. ESTILOS EDUCATIVOS FAMILIARES Y FRACASO ESCOLAR
En la cadena educativa, los niños no son los culpables
del fracaso escolar sino que es el colectivo educativo el
que no puede resolver problemas puntuales de los chicos, los cuales conducen al
fracaso escolar.
La
adolescencia es una etapa marcada por notables cambios y alteraciones
psicofísicas, cognitivas, sexuales, emocionales, sociales, que da paso
progresivamente a la adquisición de la autoestima e independencia personal y a
la adaptación social. El estilo educativo desarrollado por la familia en esta
edad de los hijos es determinante para orientar una adecuada convivencia y la
resolución de los posibles conflictos de relación que se produzcan.
Los padres suelen
reclamar, especialmente en esta etapa de la vida familiar, asesoramiento
profesional sobre pautas de educación especialmente cuando sus hijos son
adolescentes, sería más adecuado ofrecer
dicho apoyo desde los inicios de la etapa escolar para que puedan a
hacer frente mejor a las situaciones conflictivas y de incertidumbre que se les
puedan plantear, de igual forma, reunir a los padres en las diferentes etapas
educativas para actualizar información.
Cada familia tiene
unas características asociadas a como se encuentra estructurada, es decir, ya sea una familia nuclear, monoparental, reconstituida, etc. También a la
naturaleza de las relaciones que tienen lugar en su seno (estilo educativo,
valores, normas, creencias, etc.) o a la asunción y distribución de roles,
etc., que la hacen diferente del resto. En todo caso, es de esperar que el
contexto familiar promueva el desarrollo óptimo de los hijos, dada su
influencia educativa como agente de socialización (Torío López, 2004), y
fomente en ellos una actitud positiva hacia el estudio (Asensio, 1994;
Marjoribanks, 2003). A este respecto, Broc (2000) constató en una investigación
efectuada con 120 alumnos de la ESO, que las dos variables que mayor peso
predictivo tienen sobre la autoestima global del joven son la apariencia externa
(con valores de R múltiple de 0.6721) y el apoyo total que reciben por parte de
sus padres, madres, compañeros y profesorado (R múltiple de 0.7268).
De ahí la
importancia que tiene el estilo educativo de los padres para la maduración
educativa de sus hijos y hacer de ellos
aptos para afrontar los retos académicos de forma optima y adecuada.
Hay que tener
en cuenta que no solo el profesorado realiza funciones educativas, también los
padres y además pertenecen al primer nivel educativo, pero hay que distinguir
entre las funciones de los profesores y de las familias, así como los
profesores educan en materias como matemáticas, lenguaje, inglés, etc. los
padres tienen la función de educar, como ya hemos dicho anteriormente, en
emociones y conductas, aunque, tanto unos como otros, de forma trasversal deben
complementarse, de forma puntual los padres ayudaran en las tareas educativas
escolares ( deberes, trabajos, etc.) y los profesores en temas conductuales y
emocionales.
BIBLIOGRAFÍA
Álvarez Sousa, A. (2004): “Fracaso escolar y exclusión social”.
En “Tendencias en Desigualdad y Exclusión Social” 2ª Edición José Félix Tezanos
(Ed.). Editorial Sistema 2004.
Herranz Ybarra. P. y Sierra
García, P. (2002) “Psicología evolutiva I: Desarrollo social”. Madrid: UNED
Marchesi Ullastres, A. (2003):
“El Fracaso Escolar en España”.
Documento de trabajo 11/2003. Fundación Alternativas.
Martínez González R. A.,y Álvarez
Blanco, L.(2005) : “Fracaso y abandono escolar en Educación Secundaria
Obligatoria: implicación de la familia y los centros escolares”. Aula Abierta,
85 (2005) 127-146. ISSN: 0210-2773. Universidad de Oviedo